Por 31-12-1969

Entre las personas que asisten a alguna conferencia encontramos perfiles y personalidades diferentes y, aunque todas comparten el interés por el tema de la exposición, cada una se prepara y participa del evento de forma distinta.

Durante una exposición es importante saber mediar la participación de la audiencia

En este artículo queremos compartirte algunos consejos para que cuando dirijas una exposición y te encuentres con los siguientes tipos de personas sepas cómo manejar sus intervenciones.

La que más que una pregunta, tiene un comentario

Ya sea como asistente o como expositor, seguramente te ha tocado participar en un evento en el que esta persona se manifiesta. Es un perfil bastante conocido en el que el asistente se pone de pie y cuando parece que hará una pregunta, comienza con una introducción a su experiencia personal y nunca llega a preguntarle nada al expositor.

Cuando se modera la intervención de un asistente es importante hacerlo con sutileza

Al contrario, en casos más graves puede extenderse por más de tres minutos y dirigirse a la audiencia intentando quedarse con el protagonismo del evento. En casos más comunes, lo que busca es iniciar una conversación con el expositor y dejar en claro que ha entendido todo y que incluso su experiencia personal es tan valiosa que complementa la presentación.

Consejo:

Debido a la formalidad de las ponencias suele ser complicado lidiar con este tipo de persona, ya que interrumpirla de forma abrupta sería una ofensa casi segura. Lo que puedes hacer en esta situación es aprovechar un espacio en su relato para retomar la palabra.

Comenta sobre lo que ha dicho hasta ahora, si es posible deja claro la relación con la exposición o incluso relaciónala con algún otro tema que tocaste en ella y agradece su participación. De esta forma darás por terminada su intervención de forma sútil y profesional.

Te recomendamos este artículo para que obtengas ideas sobre cómo hacer exposiciones atractivas, más de alguno de sus consejos será útil para moderar las preguntas del público.

La que sabe más que el expositor y quiere hacerte quedar mal

Esta persona suele hacer su pregunta de forma agresiva, implicando de antemano que no conoces la respuesta y que está mejor preparada que tú. Busca ponerte nervioso y que pierdas la presencia y dominio del escenario que has logrado. Y aunque ya no suelen ser tan frecuentes en las exposiciones, es posible que en algún momento tengas que lidiar con participantes como este, por lo que lo mejor es estar preparado para la situación.

Consejo:

Por lo general, este tipo de personas suelen ser de carácter fuerte y un tanto conflictivas, ya que su participación es mal intencionada. Lo mejor que puedes hacer para manejarlas es estar realmente preparado sobre el tema y conocer más de él de lo que has expuesto. De esta manera te aseguras de tener mayor conocimiento del tema y abarcas un rango más grande de posibles preguntas.

Entre mejor preparado estés, será menos probable que no sepas responder alguna pregunta

Aún así, es posible que la cuestión que efectúe esta persona esté fuera de tu experticia, la clave está en que no respondas de forma agresiva a su intervención, sino que manejes el asunto con cordialidad y templanza. Agradece su participación, dile que ha hecho un aporte valioso a la exposición e invita a otro asistente a responder la pregunta, de esta manera abrirás una discusión interesante y le darás la palabra a alguien más.

La que nunca está atenta y termina distrayendo a los demás

Este tipo es alguien que nunca falta. ¿Por qué? Es un misterio, pero pareciera que siempre hay alguien que se perdió por el camino y terminó en una conferencia que ni le interesaba o, quizá simplemente es alguien que se distrae con facilidad porque entiende todo muy rápido y termina por distraer a quienes tiene al lado.

Consejo:

Si llegas a notar a esta persona es porque seguramente sus acciones son demasiado obvias. En estos casos es importante saber captar su atención de forma sútil, ya que lo último que queremos es exhibir a alguien que no presta atención y hacerlo quedar en ridículo.

Llama la atención de las personas distraídas haciéndoles una pregunta que puedan responder

Lo que puedes hacer con una persona así es cerrar la idea que estás explicando y abrir un breve momento para interactuar con el público. Apela a la persona distraída con una pregunta, pero dale el contexto necesario para que pueda responder, por ejemplo, plantea una situación y pídele su opinión.

De esta manera le llamarás la atención y se dará cuenta de que sabes que está distraída y la has notado, lo que hará que en lo que resta de la plática atienda a la exposición para no verse descubierta de nuevo.

¿Qué te parecen estos consejos? De ahora en adelante, cuando estés frente a una audiencia y llegue el momento de las preguntas y respuestas, podrás reconocer a estas personas y elegir la mejor manera de contestar a sus dudas o de moderar su intervención.

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